| Helipuerto en el Malecón de Santo Domingo |
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| Escrito por Arquitectura Dominicana | |
| Sunday, 15 April 2007 | |
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El Malecón de de la capital dominicana es uno de los paseos marítimos más atractivos de la región del Caribe por su directa relación con el mar, por su lineal sembrado de palmas canas y por su histórico desarrollo en varias etapas de su existencia. Su franja costera está protegida por ley, aunque la misma ha venido siendo violada con la construcción de una serie de establecimientos que se han instalado en la parte sur de la avenida entorpeciendo la garantias ciudadanas para el disfrute de unas límpias visuales hacia el horizonte marino. La decisión de hacer un helipuerto con las formales características de una terminal aeroportuaria, en un espacio publico arbolado y recientemente recuperado de un estado de arrabalización creciente, es una muestra de la falta de visión urbana de que dan muestras nuestras autoridades municipales. El Malecón como espacio, contenedor social y desahogo paisajístico de Santo Domingo, tiene una apreciable cantidad de problemas que necesitan la atención de las autoridades antes que estar pensando en enajenar el espacio publico entregándole -una vez más- al sector privado, el patrimonio de todos los ciudadanos en una actitud que reconoce ineficacia en la gestión urbana a partir de una miope percepción de lo economicista, desarrollada por algunos supuestos "técnicos" que carecen de la necesaria y correcta interpretación de lo urbanístico y que ademas hacen gala de no poser la indespensable sensibilidad urbana. El GNA demanda de nuestras autoridades municipales un mayor respeto por los ciudadanos del Distrito Nacional e instan a las honorables instancias de la Sala Capitular para que hagan desistir al Sindico de tan absurda idea por varias razones: 1.- No es materia de la incumbencia de la Sindicatura del DN interponer esfuerzos y recursos para la construcción de edificios de usos restringidos destinados a la satisfacción de grupos minoritarios; 3.- Ese nuevo capricho no constituye una necesidad, ni ahora ni en el futuro para el paseo urbano marítimo y viola las disposiciones legales que protegen la franja costera frente a Santo Domingo; 4.- En términos urbanos se pierde un espacio publico para privatizarlo. 5.- En términos viales, el sitio no posee las características mínimas para un acceso seguro, al estar situado en una curva, que al mismo tiempo es la terminal Sur de la Av. Abraham Lincoln, desahogo vehicular del alto tráfico que desemboca desde el poligono central en el malecón buscando enlazar con el Este u el Oeste urbano de la ciudad. 6.- Su único acceso relativamente seguro seria desde el oeste, obligando a salidas hacia el Este, nunca hacia el Norte urbano de la ciudad. 7.- En sus inmediaciones opera un centro asistencial de salud (Hospital Donald Read) y el disturbio permanente de la contaminación sónica, unido a las descargas de gases combustibles, podría alterar la paz necesaria de los pacientes de ese lugar. 8.- El argumento de que el helipuerto daría servicio al turismo y a los negocios de altos ejecutivos, lo situa lejano del centro financiero de la capital dominicana y de los centros de atracciones turisticas urbanos de la ciudad. 9.- El edificio mostrado para albergar la terminal del helipuerto es lo que en buen sentido de la palabra se denomina un bodrio arquitectónico. Si se quiere tener una terminal turistica y/o de negocios, para helicopteros, llamese a un concurso público a profesionalaes de la arquitectura, y dejen ya de una vez por toda, la perniciosa manía de sorprender a todos y todas con "proyectos sacados de abajo de las mangas". 10.- El GNA lamenta la prisa del Director de Aeronáutica que anuncia que en un mes empezarán los trabajos y le advierte de su culpabilidad por el deterioro ambiental que ese proyecto, sin consenso, le ocasionará al malecón, al sector y a la ciudad. El GNA le propone al Sindico del Distrito Nacional que se tome un tiempo para caminar la ciudad de Santo Domingo y especialmente por el Malecón. Así podrá percatarse de los males que le afectan, de la creciente suciedad, de la falta de mantenimiento, la carencia de iluminación, el abandono de espacios y edificios, la delincuencia y bandalismo que asoma en sus espacios supuestamente para el disfrute de la ciudadanía, la de vagos e indigentes que viven bajo copas de árboles de Almendra y cavernas de arrecifes, el mal olor, las ratas y los mendigos que afectan el principal paseo urbano de la ciudad de Santo Domingo, capital dominicana y ciudad primada del supuesto nuevo mundo. La ciudad, señor Sindico, o Alcalde, como evidentemente prefiere usted que lo nombren, es una verguenza, es un adefesio urbano con senderos que semejan calles, polvorienta y enlodada cuando llueve, y sin el minimo de seguridad para cualquiera. El GNA, un colectivo que se debe a la mejor de las intenciones urbanas, nacido en 1979, y fraguado en la defensa de los mejores interes colectivos de los ciudadanos, quiere dejar bien claro que con la ciudad no se negocia, que las autoridades deben abandonar la nefasta practica neoliberal que pretende entender lo urbano como un proceso solamente económico y que como tal solo el sector privado puede hacerlo productivo, reconociendo perversamente la incapacidad de gestión de las propias autoridades. Si bien la ciudad posee componentes económicos fundamentales hay que rescatar el concepto de que los espacios públicos son una propiedad social inenajenable por lo que es el deber de todos los ciudadanos y especialmente de las autoridades municipales electas, consolidar esos espacios y multiplicarlos, jamás enajenarlos pasándolos a sectores de minorias voraces. Emilio José Brea García |
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| Última actualización ( Thursday, 05 June 2008 ) |
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